
Pensé mal, el tiempo no curó todo pero consiguió adentrarme en el olvido, logró perderme en mi misma, borró lo que yo no pude y se encargó de robar mi arropada memoria mientras hacía de mí alguien que se fija en ti por "primera vez", convirtiéndome en quien encuentra excusas para estar a tu lado, transformándome en la inocente que sin querer buscabas, aquella a la que le costaba no sonreir.
Y es ahora cuando sin recordar nada digo adiós. Sé que si me visitara tan solo un recuerdo, no podría hacerlo.
18 meses es mucho tiempo y tú mereces ser feliz.