martes, 8 de septiembre de 2009

Cuando dejas de contar

Cuando deseas con impaciencia que llegue quien un día se fue.
Cuando las manos comienzan a temblar rítmicamente.
Cuando los ojos son testigos de un ahora irremediable.
Cuando quieres decir tanto en un hola, y sólo sale eso.
Cuando observas cada mínimo detalle y te pierdes en ellos.
Cuando no existen palabras dedicadas ni miradas que coincidan.
Cuando te vas y regresas.
Cuando te vas sin más.
Cuando esperas hasta el final una señal que te recuerde qué día es.
Cuando la esperanza se va, definitivamente.
Cuando lloras y no puedes dejar de hacerlo.
Cuando agradeces no estar sola del todo.
Cuando realizas el mismo camino, a la misma hora, por las mismas calles.
Cuando antes de entrar en casa, apartas las lágrimas y sonries.
Cuando visualizas en un fugaz instante todo lo que sucedió.
Cuando comienzan las preguntas y se acaban las respuestas.
Cuando descansas de pensar y te llevas por los últimos instintos.
Cuando después de todo, mañana será otro día.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Queda uno

El ambiente ya está preparado. La gente comienza a invadir la plaza de noche y las luces guían sus pasos. Los puestitos están montados, el escenario comienza a ser testigo de inumerables actuaciones. Las atracciones se levantan con pereza, la tómbola grita de cerca, suena música de feria. Todas las calles van hacia allí, ninguna se pierde en el iluminado camino de septiembre. El frío baila entre las personas. La magia de los momentos que vendrán se instala en los grises adoquines, y se acoge en el oscuro cielo que nunca duerme. Y así, tantas caras que se reconocen y se saludan a lo lejos, tanta multitud que participa en este perfecto marco, tanto polvo de estrellas que se desvanece en quienes abran las manos, se vuelve a dar la bienvenida a todos los que llegan, a todos los que vuelven, y a todos los que nunca se han ido.



Este mes tiene diez letras, mi nombre cinco. Complicado si no estás.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Quedan dos

No puedes aguantarme la mirada más de cinco segundos seguidos, no puedes sonreirme cuando digo algo que te agrada, no puedes reirte cuando cuento algo que hace gracia, no puedes señalar alegría al verme, no puedes elegir caminar por el lado que me encuentre, no puedes darme unas palmaditas en la espalda, no puedes tocarme, no puedes ser efusivo, no puedes permitir el mínimo roce, no puedes preguntarme qué tal todo si yo no lo he hecho, no puedes mostrar sensibilidad ante mí, no puedes darme un abrazo sin venir a cuento, no puedes demostrarme que sabes que me voy, no puedes darte la vuelta para ver si yo lo hago.
No puedes, no es que no quieras, es que no puedes.

Para ti no soy una chica cualquiera, ojalá lo fuera, sería mucho más fácil.


Hoy hace algún tiempo:
"Si estás en tu casa ¿te puedes asomar al balcón? A ver si te veo aunque sea de lejos, estoy en la parada de guaguas de la izquierda."

sábado, 5 de septiembre de 2009

Quedan tres

Sí, quiero tenerlo todo planeado, perfectamente calculado y analizadas las posibles variables. Quiero dirigir el diálogo hacia donde sin querer elija, quiero que me veas exactamente en el segundo que me ves, quiero tener una provisión de lo que dirás para mis preparadas respuestas, quiero darte la imagen de mi "yo hoy" que me gustaría que captaras, quiero saber como manejar las situaciones antes incluso de que se presenten, quiero tener ensayadas las miradas para los comunes momentos de inseguridad, quiero controlar el tiempo y aprovecharlo para algo que recordar cuando este se agote, quiero llevar a cabo unos márgenes de seguridad en los temas de conversación, quiero conseguir que todo termine mejor de como empezó desde que me percaté que entrabas en escena, y por lo tanto, desde que mi mente ideó sin querer el tenerlo todo planeado.

Desde que faltas, memorizo sin darme cuenta mis actuaciones. Y al contrario que tú, digo que siempre me va a salir bien, y ocurre todo lo contrario. Nunca me doy cuenta de que los momentos más felices de mi vida, no fueron calculados.

Confío en ti, y no sólo porque llegaras a encestar con ocho dedos.
Que continúe la cuenta atrás.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Quedan cuatro

cuando veas que ya no poso mi mirada en tus infinitos ojos
cuando sepas que escribo por otro nombre

cuando observes un cambio en mis gestos

cuando vuelvas a encontrarme riendo sin que nada me importe
cuando esperes reconocerme y por el contrario no hacerlo

cuando creas que soy la de siempre y haya borrado el "siempre" de una vez

cuando tengas seguridad de que sigo y ya me haya marchado

cuando comprendas que todo lo que fui eras tú y que con eso me bastaba

cuando sientas que ya no eres parte de mi pensar ni de mi forma de actuar

cuando llegue EL MOMENTO en el que de verdad pase todo esto por favor no me retengas, me costó mucho llegar hasta ahí.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Quedan cinco

Todo, absolutamente todo, está en contra de nosotros. No somos nada y muchos piensan que nunca fuimos más que eso. Cada vez aparecen más cosas que me separan de tu realidad, de tus días y de lo que haces en ellos. Ahora me doy cuenta de lo inútil que resulto a veces, llevando una cuenta atrás de la que tú no te das cuenta.

Amor es limpiarle los mocos a otra persona porque simplemente son suyos y de nadie más.
Amor es darle la mano a otra persona y aguantar 60 segundos la respiración mirándola a los ojos.
Amor es posar la mano sobre el vientre de la otra persona y decir que ahí algún día estarán ellos.
Amor es llorar de nervios cuando la otra persona te dice de broma que estuvo con otro chico.
Amor es recordarle a la otra persona "lo buena cirujana que será" cuando tenga un mal examen.
Amor es aguantar power points de los sims solamente para estar con la otra persona.
Amor es reconocer sólo ese perfume, el de la otra persona.
Amor es poner un icono de un niño dándole un beso a una niña a la otra persona.
Amor es sonreir al ver la letra rosa en courier de la otra persona.
Amor es escribir tres corazones seguidos tras un te quiero a la otra persona.
Amor es no saber volver a la llamada y saber que sólo la otra persona puede.
Amor es esperar, tras el teléfono, tras la vida misma. Esperar los cinco días que quedan. Y en ese momento recordar lo que fue la otra persona y saber, sin que nadie se lo diga, que ella está en el balcón con una chaqueta y un pañuelo en el cuello. Hablando, para variar, con la maceta.

Porque si tú lo hiciste. Yo lo haré por ti.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Quedan seis

Tengo ganas de ser libre, libre de mi misma, libre de lo que pienso, de lo que espero, de lo que lucho. Quiero ser libre al levantarme cada mañana y al acostarme cada noche. Quiero ser libre cuando te miro, cuando espero que tú también lo hagas. Quiero ser libre de mis emociones, de mis sentimientos, de todo lo que dentro de mí se esconde. Quiero ser libre del pasado, libre del recuerdo y de lo que me hace volver atrás. Libre de los objetos. Libre de los sueños traicioneros. Libre de las canciones, de las fechas, del tiempo. Quiero ser libre, libre sin más, sin menos, tan solo libre. Libre de ti.

"Me costará olvidarte
pero no volveré a enfadarte,
aunque esto no rime

hará que me anime
"

Hace poco descubrí que los ojos más bonitos del mundo no son azules.

martes, 1 de septiembre de 2009

Quedan siete

En estos últimos meses el 60% de los españoles ha tenido un amor de verano. Sin duda quien quiera que esté por ahí arriba, no se acuerda de mí.

Sonrie y déjate llevar por tu instinto y por lo que realmente eres. No necesitas replantearte nada, pensar complica las cosas, lánzate, libérate y llora de alegría. Cuando estés solo, recuerda que lejos de ti hay alguien confiando en las palabras lo poco que os une, lo poco que cada día es menos, pero que por suerte o por desgracia es inagotable. Al menos por ahora lo ha sido. Yaigloo es tuya, Yaiza es otra persona.